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7 cosas que te dan terror absoluto (Grima y miedo)


Tus nuevas peores pesadillas.



1.
 Simas (agujeros gigantes en la tierra)

Simas (agujeros gigantes en la tierra)
STR / AFP / Getty Images
¿Alguna vez has hecho algo tan vergonzoso que has deseado que se abriera la tierra y te tragara? Bien, la buena noticia es que no tienes que pasar vergüenza y puedes ir directo a la parte divertida, la de que se te trague la tierra. La mala noticia es que no tienes control sobre esta pesadilla de tierra devoradora.
Los “sumideros” o simas se forman habitualmente cuando la lluvia cae en una zona de tierra donde no puede drenarse en ningún sitio salvo el subsuelo. El agua erosiona lentamente la superficie bajo el suelo no poroso, haciendo que se desarrolle un agujero bajo la tierra sólida. Cuando la tierra firme de arriba se desmorona, el agujero que estaba esperando ahí queda expuesto y cualquier cosa que estuviera encima… se desploma hacia el abismo.
La mayoría de los sumideros se forman tan lentamente que no son perceptibles mientras el terreno que hay encima va cediendo junto con la superficie inferior que está erosionándose… pero está el otro tipo. El tipo del que oyes hablar en las noticias. El tipo JODIDO de sima que se traga coches, casas y personas. Este tipo de sumidero se desarrolla lentamente bajo tierra sin ser percibido, cada vez más profundo, mientras el terreno superior sigue sin alterarse. Esperemos que no haya una caverna de 20 metros de profundidad bajo el suelo en el que ahora te encuentras.

2. El gimpi gimpi

El gimpi gimpi
en.wikipedia.org
Las plantas son totalmente inofensivas, ¿verdad? Claro, hay especies que te pueden provocar algo de incomodidad o dolor y algunas variedades desde luego no hay que comerlas, pero mientras mantengas la boca cerrada estás a salvo prácticamente de cualquier daño. Error. Te presentamos al gimpi gimpi, la planta que puede hacer que la gente vomite de dolor solo con tocarla. Apodada “la planta del suicidio” y oriunda de (lo has adivinado) Australia, esta es una planta con la que no te gustaría toparte en un callejón oscuro.
La doctora Marina Hurley, científica y víctima del gimpi gimpi, describió el dolor como sentirse “quemada con ácido caliente y electrocutada al mismo tiempo”. Qué agradable. Al menos supongo que el dolor no dura demasiado… oh, espera; dura MUCHÍSIMO. Ernie Rider, otra persona aterrorizada por la planta, dijo que el dolor permaneció durante DOS AÑOS y reaparecía cada vez que se daba una ducha.
Australia: el sitio en el que hasta las plantas te joden.

3. Insomnio familiar fatal

Insomnio familiar fatal
Fpg / Getty Images
¿Has tenido alguna vez una de esas noches en las que no puedes dormir? La clase de noche en la que te pasas horas mirando el reloj, contando las horas que te quedan antes de tener que levantarte a la mañana siguiente. Quizá en tu desesperación recurriste al antiquísimo método de contar ovejas, pero incluso eso falló. No importa lo que intentes, el sueño sigue eludiéndote. Un infierno. Pues las cosas podrían ser mucho, mucho peores.
Saluda a tu nueva peor pesadilla: el insomnio familiar fatal. Provocado por una mutación genética, este trastorno (que puede derivar en la muerte) es un raro desorden neurodegenerativo progresivo que normalmente no muestra ninguna señal hasta que la persona alcanza unos cuarenta años de edad, momento en el que aparecen los primeros síntomas. Primero empieza el insomnio, con una brutalidad que se va incrementando; luego vienen las alucinaciones, junto con los ataques de pánico; con el tiempo es imposible dormir y la víctima comienza a perder peso rápidamente; y, finalmente, el paciente se vuelve mudo e insensible. Lo siguiente es la muerte.

4. Camas plegables con resorte

Camas plegables con resorte
Twitter: @joemols
Imagínate la situación: estás tumbado en la cama y, después de un par de minutos de dar vueltas, por fin das con esa postura en la que te encuentras totalmente cómodo. Cierras los ojos y sientes cómo la dulce tranquilidad del sueño comienza a envolver tu cuerpo. Justo cuando estás quedándote frito te despierta una brusca sacudida. Puedes sentir que tu cuerpo está contorsionado en una postura extraña pero no puedes moverlo. Abres los ojos, solo para ver oscuridad. Después de que el pánico se pasa, te das cuenta de que la cama plegable en la que estabas durmiendo es la culpable de tu dolorosa situación. “No pasa nada, puedo salir de aquí fácilmente”, piensas. Tardas un par de horas de esfuerzos infructuosos en asumir tu destino. Estás atrapado hasta que alguien te encuentre.
Esta escena, que parece sacada de una escena de una película de Destino Final, es más común de lo que te imaginas. Una mujer de 73 años de Málaga sufrió un final similar cuando su cama plegable saltó, atrapándola entre la cama y la pared. Un hombre de Staten Island, Nueva York, murió instantáneamente cuando una cama plegable saltó de forma inesperada, quebrando su columna vertebral.
¿Por qué los objetos que más queremos son los que acaban haciéndonos más daño?

5. Erupción límnica

Erupción límnica
en.wikipedia.org
Cuando piensas en desastres naturales, probablemente los primeros que te vienen a la mente son volcanes, terremotos y huracanes. Para ser justos, son unos agentes destructivos bastante buenos: los volcanes son todo calor y furia, los terremotos son tambaleantes y tristes y los huracanes son muy, muy violentos. Sin embargo, hay una forma de desastre natural que no recibe la atención suficiente: las erupciones límnicas. Vale, no hay una erupción ardiente de líquido rojo, no se ha labrado un nombre en San Francisco a principios del siglo XX y ciertamente no hay una película protagonizada por George Clooney haciendo de pescador atrapado en una. Pero el motivo de esta falta de divulgación pública es lo que la hace tan aterradora: es una asesina invisible. Excepto por los cadáveres que deja en su estela.
Pongámonos científicos. Una erupción límnica sucede cuando el dióxido de carbono disuelto erupciona desde las aguas profundas de un lago, dispersando una nube de gas mortal por el área circundante. Un ejemplo de ello sucedió en 1986, cuando 1,6 millones de toneladas de CO2 surgieron de repente del lago Nyos, en Camerún. Más de 1800 personas murieron en el desastre.

6. Despertarse durante una operación

Despertarse durante una operación
Christopher Furlong / Getty Images
Imagínate despertarte en la mesa de operaciones en medio de una operación. Tómate unos segundos e imagínatelo. El olor. El sonido. Notar varios cuerpos inclinándose hacia ti mientras yaces semiconsciente en esa superficie acolchada y de acero. No puedes moverte para avisar a quienes te rodean. Estás atrapado en tu propio cuerpo, completamente consciente mientras los cirujanos siguen operando, sin darse cuenta de que la persona que tienen bajo ellos yace despierta en silencio, pidiendo interiormente ayuda a gritos.
Sí, esto es algo que ocurre. La percepción intraoperatoria, por darle su nombre correcto, sucede cuando a un paciente no se le ha suministrado suficiente anestesia general y recupera la consciencia antes de que finalice su intervención quirúrgica. Afortunadamente, las probabilidades de que esto suceda son bastante bajas: un estudio publicado en la revista Anaesthesia en 2014 reveló que solo sucede en uno de cada 19 600 pacientes del Reino Unido que se someten al bisturí. Aun así, pongamos estas probabilidades en su justa perspectiva. Tus probabilidades de ganar la lotería son aproximadamente de una entre 45 millones y las probabilidades de seralcanzado por un rayo durante un año cualquiera son de una entre 700 000. Maldición.

7. Ameba comedora de cerebros

Ameba comedora de cerebros
en.wikipedia.org
Tu cerebro es una parte bastante importante de tu cuerpo, después de todo. Es el órgano que te permite pensar, reconoce objetos y te recuerda esa cosa bochornosa que sucedió hace cinco años. El cerebro es genial. Si algo le ocurriera a tu cerebro, los resultados podrían ser bastante catastróficos… así que sería una pena si hubiera algo por ahí que estuviera devorando el cerebro lentamente, un diminuto bocadito cada vez.
La naegleria fowleri, como la conocen las personas vestidas con batas de laboratorio, es una ameba que vive de forma independiente y se encuentra en ríos y lagos cálidos, así como en fuentes termales. Este organismo unicelular suele llegar hasta el cerebro viajando por la nariz, normalmente cuando la desprevenida víctima se está dando un baño. En su nuevo hogar, el invitado no deseado se pone a trabajar rápidamente, haciendo que su desafortunado anfitrión tenga dolores de cabeza, náusea, fiebre y vómitos. La mayoría de los casos no son diagnosticados y después de caer en un coma la víctima muere al cabo de un tiempo. En realidad, el motivo de que frecuentemente no se diagnostique es, en cierto modo, una bendición: la infección humana es increíblemente excepcional. Pero si aun así estás intranquilo por si te infectas con esta ameba hambrienta de cerebros, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos recomiendan usar una pinza en la nariz cuando se nade bajo el agua.

Fuente: buzzfeed
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