Header Ads

Un estudio demuestra que los perros prefieren cariño que elogios




Muchas veces, cuando nuestros perros responden a nuestras órdenes de la manera esperada, reforzamos su conducta con palabras de aliento. Lo cierto es que el perro prefiere el alimento y, por eso, en la educación de los canes el uso de comida es fundamental. No obstante, un nuevo estudio demuestra que, dejando de lado el alimento, estos animales prefieren muestras de cariño de parte de sus dueños que elogios.

Algunos estudios



En una serie de dos experimentos realizados por científicos del Carroll College y la Arizona State University (ambos en Estados Unidos) se daba a elegir a perros tanto de refugios como de casa entre una caricia o palabras de aliento. El resultado arrojó que los perros preferían la caricia. Ahora, antes de suponer que esto es obvio, hay que tener en cuenta que muchos dueños de perros esperan que su mascota obedezca a cambio de un “¡buen chico!”. Pero, desde el punto de vista del perro, esto no es un acuerdo justo.

En el segundo experimento, se compararon las palabras de aliento a que no pasara nada. Los resultados demostraron que, para el perro, un elogio es prácticamente indistinguible del hacer nada. Muchas veces los elogios son seguidos de una caricia o de un premio en comida, lo cual es lo que realmente tiene sentido para el perro. Sin embargo, sin esa condición, el elogio no significa algo representativo para los canes. Eso es algo que muchos dueños no saben.

Es interesante cuando se hace la comparación con los gatos. En un estudio de 2013 se comprobó que, aun cuando los gatos reconocen la voz de sus dueños y la distinguen de otras voces, no prestan mucha atención a lo que se les dice. Con los perros se cree que es diferente. Lo cierto es que el estudio demostró que, sin la condicionante de la caricia y el alimento, los perros presentan la misma falta de interés en lo que se les dice que los gatos.

En ambos experimentos se estudió tanto a los animales de casa como a los de los refugios. Se pensó que los perros de refugio apreciarían más las muestras de cariño que los de casa, debido a su condición de estar en ese tipo de lugares. En cierto sentido fue así pues, al inicio del experimento, no mostraban tanto interés en los elogios o los premiso como en las muestras de cariño.

El experimento contó con un total de 114 perros de diferentes razas y edades.En la primera etapa a los perros se les daba a elegir entre dos personas: una de ellas ofrecía una caricia y la otra, un elogio. Después de 5 minutos se intercambiaron los roles de esas personas durante otros 5 minutos más. El estudio comprobó que, aun cuando fuera el dueño del perro el que ofreciera el elogio, los perros preferían la caricia del extraño.

En la segunda etapa, con una muestra diferente de perros, una persona alternaba los elogios con las caricias hacia los animales o, simplemente, no hacer nada . Las reacciones se filmaron y se tomó el tiempo que el perro pasaba interactuando con esta persona en función de lo que le ofreciera.
Conclusiones



Los científicos acordaron que las caricias son importantes para los perros, pues fundamentan su conducta social y ayudan a construir un vínculo fuerte entre humanos y canes. En los perros que se encuentran en refugios, esto además les ayuda para minimizar el estrés.

El estudio también determinó si hay un límite en cuanto a la cantidad de caricias que un perro puede llegar a soportar. Se les acarició durante períodos de hasta de casi 20 minutos. Los animales parecían estar a gusto, sin importar el tiempo, pues buscaban no solo permanecer cerca de quienes los acariciaban, sino acercarse más para seguir recibiendo caricias. También se determinó que tienen determinadas zonas en donde prefieren recibir las caricias pero, por lo general, les gusta recibirlas en un costado del pecho y bajo la barbilla.

Todos los perros utilizados en el estudio son animales sociables. Es probable que el resultado hubiera variado tomando ejemplares con miedo o agresivos. Los resultados ayudan a entender el rol que desempeñan las caricias en la relación entre humanos y perros y que los elogios no sirven de mucho, a menos que sean seguidos de una caricia o un premio en forma de comida.

Fuente: misanimales.com
Con la tecnología de Blogger.