Header Ads

Este hombre lo dejó todo para crear un paraíso en una isla desierta

Brendon Grimshaw, un inglés de cuarenta años, un día en 1973 dejó su trabajo como redactor de un periódico y se mudó a su propia isla desierta en las Seychelles, donde empezó una vida completamente nueva.
Inspirados con su acto, en Genial.guru decidimos compartir esta historia inusual.
Durante más de 50 años esta isla estuvo completamente olvidada y desierta hasta que encontró a su Robinson en Brendon Grimshaw. La pequeña isla Moyenne (de tan solo 480 metros de largo y 300 metros de ancho) en 1964 le costó al inglés 8.000 libras.
En aquel entonces la isla no podía presumir ni suelo fértil ni fauna distinta. A lo largo de todo ese tiempo, Grimshaw y su ayudante Rene Antoine Lafortune restauraron la naturaleza en este pequeño pedazo de tierra.
Este lugar aislado se volvió verdaderamente hermoso cuando en toda la superficie crecieron árboles tropicales, donde encontraron hogar miles de pájaros y animales locales, aparecieron senderos para paseos con una longitud de 5 kilómetros. La isla cobró vida y empezó a hacerse más atractiva y valiosa cada día.
En el verdadero tesoro de la isla se convirtieron cientos de tortugas gigantes que en Seychelles estaban extintas. Precisamente allí fue donde empezaron a reproducirse, lo cual le dio a la isla el estatus de parque nacional en 2008.
Este lugar se volvió tan famoso que empezó a atraer a los turistas extranjeros, y Brendon Grimshaw incluso recibió una oferta de vender su casa por 45 millones de dólares. Por supuesto, el inglés rechazó la oferta porque lo que había creado no tenía precio.
Incluso después de su muerte en 2012, la isla sigue personificando el paraíso en la tierra.
Con la tecnología de Blogger.